De juampedro o de jandilla

Incluso si estás muerto no debes permitir que te entierren

1.10.06

¿Qué hacen en Alemania con los toros?

Por motivos profesionales he pasado las últimas semanas en Alemania. Este viajecito me ha permitido olvidarme de alguno de los terribles problemas que tenemos en España y que ocupan las portadas de los periódicos un día sí y otro también: que si el ácido bórico es un matacucarachas o un terrorifico explosivo de venta en droguerías, que si cambiar una fecha en un informe es falsificarlo pero emborronar de tipp-ex un registro es simplemente realizar un "borrador", que si un novillero se quitó de un cartel porque los novillos no estaban afeitados o simplemente convalecía de una lesión en una clínica al lado de su padre... De lo único que no he podido olvidarme en Alemania, por razones obvias, es de la guerra desatada por hacerse con paquetillos del 10% del sector energético patrio, otra cuestión de Estado, tanto allí como aquí, como pueden imaginar.

En mis idas y venidas por el admirable país germánico hay una cosa que sin embargo me ha llamado mucho la atención: la cantidad de vacas que pastan por los verdes prados y las colinas alemanas. Efectivamente, a los ojos del viajero atento se ofrece un impresionante catálogo de vacas de todas las razas y casi todas las pintas: Las Holstein, berrenditas como los mismisimos patas blancas, con alguna incluso en colorao, prueba irrefutable de un "salto atrás" a ese famoso cruce con miura, del que parece que por una vez no se eliminó todo lo anterior, Charolesas, blancas como los toros de Julio de la Puerta, limusinas coloradas ojo de perdiz, purito Nuñez, oiga, la Simmenthal, también berrenda en colorao, como esos toros vazqueños de las estampas de La lidia, y por las zonas más motañosas, la parda alpina, jabonera sucia, como de Arauz de Robles, vaya. Las únicas que no ví, las Tudancas, la verdad.

¿Y qué tiene eso de extraordinario me dirán ustedes? Al fin y al cabo de las 1.300 millones de cabezas de ganado vacuno que en el mundo mugen, Alemania cuenta con 14 millones, casi un 1%. Pues lo extraordinario no esta en la cantidad de vacas sino en la (poca) cantidad de toros que vi, o mejor que no vi. Campos llenos de vacas y ni un solo toro. Con razón al fijarse en las vacas se les notaba una sombra triste en la mirada, a veces incluso dejaban escapar una lagrimilla y estaban irascibles e inquietas, como si estuviesen , bueno, ¡ejem!, mal folladas, con perdón.

¿Y qué demonios estarán haciendo mientras tanto los alemanes con los toros? , que además y como hemos visto antes, son de las más reputados encastes. Porque aquí la estadística no falla. Si hay 14 millones de vacas, cuerno arriba, cuerno abajo, han debido nacer también otros 14 millones de toros, y no se les ve un pitón por el campo alemán.

Para mi, que estos alemanes, después del asalto a Endesa le han cogido gusto a las tradiciones hispanas, y con todos esos toros estan entrenándose a puerta cerrada, preparando el asalto a las reales maestranzas, cosos y plazas de España en la próxima temporada. Ya lo verán ustedes, como el año que viene Ligerito de Dresde y el Niño de Hamelin campean en los carteles de todas las ferias españolas. Menudos son ellos, los alemanes, cuando se proponen una cosa, con lo fácil que está esto y teniendo 14 millones de toros para entrenarse, mas vale que los toreros patrios se vayan apretando los machos, y los aficionados que nos vayamos preparando, porque nada va a ser como antes en el mundo del toro.

Yo por si acaso ya me he enterado que oreja se dice "ohr" e indultar "begnadigen". Fijaos si están ya avanzados, que hasta tienen varias palabras para decir afeitar, os lo juro. Y es sólo cuestión de tiempo para que tengan el correspondiente vocablo alemán para otros términos taurinos como "trincar", "arrebañar" o "ronear". De lo que pasan es de inventar palabras para cosas como "garapuyos", "cruzarse" o "pitón". Dicen que eso ya no se lleva y que ni se molestan. Y los de Mundochoto se han apuntado todos a los cursos del Goethe Institut. Que no quieren quedarse sin garbanzos, bueno sin kichererbse