De juampedro o de jandilla

Incluso si estás muerto no debes permitir que te entierren

27.6.08

No lo voy a permitir

No voy a permitir ningún comentario que considere ofensivo hacia otras personas en este blog.

Todo comentario de esta índole será suprimido sin piedad. Esto va por un tal Milanés, a quién no tengo el gusto de conocer, que ha publicado un comentario en este blog que yo considero ofensivo refiriéndose a la condesa de Estraza, a la que tampoco tengo el gusto de conocer personalmente.

Si alguien quiere hacer este tipo de comentarios, que utilice su blog propio, el de la aludida o cualquier otro salvo éste, si sus propietarios se lo permiten.

21.6.08

Zabalita

Reconozco que no es santo de mi devoción. No tengo nada en contra de él, pero no se, su forma de acceder a la catedra del ABC, eso de que no haya demostrado aprovechamiento después de todos estos años, vamos que me cuesta enganchar con él. Pero reconozco que en este artículo "Que tío más tonto" ha puesto los puntos sobre las íes. Por si quedaba alguna duda.


Qué tío más tonto
POR ZABALA DE LA SERNA
No queda otra que sumarse a la lluvia de columnas afiladas contra José Tomás. Yo no pienso quedarme fuera de juego y quiero aportar mi columnita, una cagadita a la sombra de las grandes firmas: José Tomás es, por encima de todo lo escrito, tonto. Mira, chaval, lo que debías haber hecho el 15 de junio con el manso navajero de Puerto de San Lorenzo es una faena de aliño como correspondía, un macheteo por la cara, que con cuatro orejas en el bolsillo, una tarde histórica como la del 5J en la talega, preñada de toreo puro, no se le ocurre a nadie volver a Las Ventas para jugarse la vida así. Qué tío más tonto. ¡Y no va y le pone la izquierda al bastísimo sobrero y se lleva tres cornadas! ¿Pero no ha visto este muchacho de Galapagar que por las ferias de Castellón, Valencia, Sevilla y Madrid ni una sola figura ha osado pisar una enfermería? La técnica está para burlar las embestidas y si cuela, a los públicos también. ¿A qué viene ahora José Tomás? ¿A prestar oídos a los viejos aficionados, a los profesionales de los cincuenta y dorados sesenta, que hablan aún de cómo se salía a Madrid entonces y de cómo el Sanatorio de Toreros se llenaba hasta la bandera por mayo? Y, para colmo, con el muslo como un colador, se perfila y se tira a matar o morir. ¡Coño! ¿Qué necesidad había? ¿No ha presenciado San Isidro? Unos pinchazos desde la M-30, un sartenazo y a correr. Si hoy dijeran que vino a llevárselo calentito, ¿qué más da? Jodó, qué tío más tonto.

16.6.08

Esto también es toreo

Ha pasado ya casi un día y sigo conmocionado por lo de ayer en Las Ventas. Por la entrega de un hombre desnudo ante la muerte, por alguien que se jugó la vida a carta cabal y de forma perfectamente consciente y premeditada. Droga dura para el siglo XXI, la parte más animal, menos humana pero más auténtica de esta fiesta que de tarde en tarde nos enloquece

Y dicen que esto no es el toreo. Llevamos años quejándonos de que no hay entrega, de que las figuras no aprietan, de que van a echar las tres cartitas... Llega uno , rompe con todo eso y vamos y empezamos a cogérnosla con papel de fumar. No quiero hacer comparaciones, ni con los desesperados que van a Las Ventas a sangre y fuego ni con los otros, pero la diferencia esta ahí, todos vimos claro que en el sitio en el que estaba en el quinto le iba a coger, él el primero, tuvo tiempo sobrado de rectificar y no lo hizo, y lo llamamos torpeza, pues vale.

Quizás es que preferimos al "poderoso" que le precedió, dando tumbos como puta por rastrojo ante un manso con el que no paró los pies y al que no fue capaz de plantar pelea ni una vez después de recorrer toda la plaza, antes que el otro concepto, el de ir a tablas a robar los pases como sea, el de tragar a cara de perro y cerrar la faena con tres naturales que te los voy a dar porque sí, porque aquí mando yo y mis cojones dicen que te los pego. O quizás prefiramos el toreo del que le siguió, la prudencia y el tirar líneas, el no entregarse, el no romperse, el de los tres pases con las zapatillas despegadas y uno de pecho rapidito para salirse de la cara del toro cuanto antes.

Lo de Tomás ayer también es torear, quizás no tan profundo ni tan estético como lo del día 5, pero sí tan estimable. Y desde luego mucho mejor que la abulia y el conformismo de la mayor parte del escalafón, y sobre todo mucho mejor que el "arsa pilili" de esos toreros a los que se les van los toros a pares, pero que nos parecen muy "fisnos" y muy elegantes ellos.

10.6.08

Los gracilianos de Juan Luis

Después de los atracones de S Isidro, Aniversario, Exaltación del Tomismo y demás festejos extraordinarios a mayor gloria del clavel, Taurodelta nos anuncia los próximos festejos en los que vuelve a la falta de imaginación habitual. Salvo por un detalle.

El domingo 22 nos obsequiara nuestra querida empresa con una corrida de Atanasio, otrora puntera ganadería, que desde que cierto afamado diestro se cansó de ella, ya no lidia ni por recomendación en plazas importantes, sin ser ahora significativamente mejor ni peor que en aquellos días felices.

Para el domingo 29, por fin un planto de gusto para el aficionado, vuelve la ganadería de Juan Luis Fraile, de lo poco con encaste Graciliano que nos es posible ver hoy día. Nos comentan que esta corrida estaba originalmente prevista para San Isidro, pero dificultades varias, facilmente imaginables por mis sagaces lectores han hecho que se desplace al comienzo de las corridas estivales. Esperemos que sea interesante. Para más info sobre los gracilianos (y perdón por la autocita) remito a un post anterior: Gracilianos en Las Ventas

30.5.08

Publicos y publicos

El miércoles pasado decidí darme vacaciones del plúmbeo abono isidril y tuve la suerte de asistir a la representación en el Teatro Real de la ópera Orfeo (de Monteverdi). Podría relexionar aquí sobre el trabajo estupendo realizado por William Christie y su conjunto Les Arts Florissants, un grupo de referencia en la recuperación de la bella música antigua, del montaje y los movimientos de escena que intentaban animar una representación que siempre corre el riesgo con este tipo de músicas de ser bastante rígida y de otras cosas que vi y sobre todo oí en el teatro.

Pero no, quería comentar un hecho y trazar un paralelismo con mi querido público de las Ventas. Durante la representación, en concreto al final de la primera parte y al comienzo de la segunda, el director, molesto con las habituales tosecillas de los aficionados del Real, se encaró con el respetable y le reprochó ostensiblemente esas toses. Este es un acto totalmente inhabitual en el empingorotado mundo de la lírica y yo no recuerdo ningún precedente.

¿Por qué lo hizo? Pues evidentemente porque Mr Christie era consciente de que las toses dificultaban su concentración y la de sus músicos, podían distraer a los cantantes y sobre todo suponen una falta de respeto a la creación artística que estaba teniendo lugar y al resto de espectadores de la misma. Y eso que ni el señor Christie ni sus músicos ni los cantantes se estaban jugando la vida. Nunca he visto a un tenor corneado por una tiorba, ni un violinista empitonado por un sacabuches.

¿Cómo reaccionó el público al final de la representación? Con un éxito clamoroso, más de diez minutos de ovación de gala y salida a hombros de todos los artistas y el reggista, conscientes de la entidad y la profundidad artística de la obra que habíamos tenido la fortuna de disfrutar.

Se imaginan lo que pasaría en las Ventas si un matador se encara con alguno de los que en mitad de la lidia le obsequia con las clásicas voces de "Fuera ese capote", "Ponte bien", "Muy mal", "Se va sin torear", "Pum, petardo". Pues eso, igualito que en el Real

24.5.08

Hacer o no hacer el toreo

He ahí la cuestión. Hacer el toreo, darle fiesta al toro de acuerdo con sus características, tener los conocimientos para saber que lidia darle, cómo torearlo para sacar del toro todo lo que lleva dentro. No hacerlo, no ser capaz de comprender las características del toro y plantear faenas que no permiten que el toro desarrolle.

Ayer vimos los dos extremos, un matador de toros, Morante, que no hizo el toreo, que ante el que probablemente sea uno de los toros más bravos de la temporada no fue capaz de sacar de él todo lo que tenía, equivocando terrenos, distancias y velocidades. Se tapo con pinturerías vacías, sin fondo, mero esteticismo sin una razón de ser detras, y el ingnorante público (mucho público de aluvión ayer) pidió una oreja inmerecida después de un pinchazo, dos intentos ridículos de matar al encuentro y un sablazo infamante y tendido y un presidente condescendiente y poco aficionado que la concedió. ¿Qué hubiese pasado si Morante mata a la primera? ¿Qué le hubiesen dado?.

En otras manos Cubano hubieses sido de vuelta al ruedo, fijo.

Y otro que lo hizo, el Juli ante un toro quinto con una cabeza como una devanadera que lanzaba tornillazos a diestro y siniestro. Juli se puso, le hizo lo que tenía que hacer y el toro acaba corrigiendo su defecto y Juli dandoloe una serie inmensa, que certificaba el poder del hombre sobre la bestia y la corrección de todos sus defectos. Con todas las rigideces y falta de estética que ustedes quieran, pero aplicando la cabeza para hacer que un toro desarrollase lo que (no) llevaba dentro. Esa es la diferencia entre Morante y Juli, como la noche y el día.

Manzanares me gustó conceptualmente, bien colocado e intentando hacer el toreo, aunque no fue capaz de templar al toro en las series iniciales, sufrió muchos enganchones, por lo que el buen concepto se difuminó. Manzanares siguió insistiendo, porque tenía hambre de triunfo, pero el tiempo de la faena había pasado porque el toro duró poco. Las buenas intenciones se perdieron en una gabilla de pases sin sentido.

16.5.08

Robar caramelos en la puerta del colegio

Lo del Cid ayer fue como robarle los caramelos a los niños en la puerta del colegio. O como ligar con la fea del grupo. Tiene el encanto de las collejas que dan los abusones a los niños pequeños. Y es que el Cid es mucho Cid. Demasiado Cid para los toros que tuvo delante. Estuvo enorme, en maestro, lo hizo todo tan fácil, tan sobrado que daba rabia. Por el toro que tenía delante. Yo rabiaba. Eso mismo, eso mismo, pero con un toro con más fuerza, más poderoso. Que sabemos que tú puedes.

Y es que estuvo enorme, en el segundo y sobre todo en el quinto. Dándole mano izquierda desde el principio, en el centro del platillo, sin probaturas. Fueron varias series de naturales enormes, sin reponerse, dejando la muleta muerta en el hocico para ligar, uno detras de otros naturales largos, precisos, profundos, en la distnacia justa, la larga, que es lo que convenía al toro, con la velocidad justa, despacio. Y un derechazo que iba para monumento, y no pudo ser porque el toro perdió las manos. Lástima. Y los recursos, como cuando en un adorno al final de faena que pensaba rematar por bajo el toro se le quedó, y le dió salida por alto, para no enmendarse. Eso es ser torero, eso es pensar delante de la cara del toro. Eso es estar en figura y verlo claro.

Y lástima de espada. Pero no pasa nada, el Cid demostró lo que es, lo que se ha cansado de demostrar en Madrid y que no terminan de reconocerle. Lo que demostró clamorosamente en Bilbao el año pasado. Y con toros significativamente parecidos a los del resto de la terna. Es la diferencia entre saber lo que hay que hacer y hacerlo y andar sin ideas, con probaturas, sin terminar de verlo claro, como Juan Bautista. O directamente saliendo a quitarle las moscas a los toros como Talavante.

Lástima de corrida del Pilar, con fondo de bravura, encastados y tratando de venirse arriba siempre, pero no siempre podían, por la mierda de la falta de fuerzas. Lástima, si hubiesen estado un poco más fuertes la felicidad ayer hubiese sido completa.